Cuando comenzaba a escribir esta nota, no pude evitar pensar en las caras de pánico que pusieron cuando todo el mundo alrededor se enteró que por fin son nutricionistas.
Desde el momento que tu familia supo que empezaste la carrera,
estoy segura que vinieron como una estampida las preguntas: Y esto puedo comer?
Que pasa si mezclo esto con esto? Esta bien si como esto después de hacer
ejercicio? Que tengo que hacer para bajar de peso?
Te pasó?
Te preguntaste: Hubiera estudiado otra cosa…
Te cuento que yo dije una y otra vez lo mismo. Pero todavía no
te mencioné lo peor: “Por qué comés tal cosa SI SOS NUTRICIONISTA?”
Ahí está la cuestión. Ese es el punto. Esa es nuestra
realidad. Nuestra vida, para la gente, se define en lo que comemos y lo que no
comemos porque somos nutricionistas.
Pero aunque no creas, podemos convertir eso en una gran
ventaja. Ante todo, como nutricionistas somos promotores de la salud. No
andamos con pines por nuestro pecho que digan “¿Querés saber cómo bajar de peso
o vivir bien? Preguntame” pero por alguna extraña razón, el universo entero
sabe que sos un nutricionista, y estará pendiente de todos tus movimientos sin
que tengas opción de huir.
Entonces, ¿qué hacemos? Nuestro ejemplo habla más que nuestras
palabras. Estos simples pasos te ayudarán a cuidar tu imagen en redes sociales:
- Nunca agregues como amigo en Facebook, seguidor en Twitter o Instagram a tus pacientes, a tus cuentas personales. Evitarás grandes dolores de cabeza.
- Si querés usar redes sociales para promocionarte, o dar simples consejos de salud, creá una cuenta EXCLUSIVAMENTE para eso, así tus pacientes o amigos usarán ese canal para verte y solicitar tu ayuda.
- Cuando estés en una reunión social, donde haya comida de por medio, no faltará el que te quiera hacer preguntas sobre lo que se está comiendo. Encontrá la manera más diplomática y elegante de indicar a esa persona que con mucho gusto podés contestar sus preguntas si se pone en contacto contigo, mientras le pasás tu tarjeta personal con tus datos, y que en este momento disfrute de la velada. Si no tenés inconvenientes en responder, hacélo de una manera agradable, que genere confianza, ya que estarán alrededor otras personas que prestarán atención, y quizá se sientan incómodas.
- La mejor manera de enseñar es con el EJEMPLO. Personalmente me encanta comer, y no existe peor momento que este: ¿POR QUE COMES ESO? Como si se tratara de un crimen de guerra, donde los derechos humanos se estén violentando, o algo así. Y allí es el momento en que nos damos cuenta que no podemos educar si nosotros no nos hemos educado primero. Me costó, pero de a poco fui aprendiendo.
- Otro polo: que pasa cuando somos NUTRICIONISTAS 24/7 y no podemos aceptar lo que otros hacen. “No comas eso porque puede hacerte esto” “No está bien que mezcles esto con esto” etc. Terrible error que cometemos!
- Cuidado con lo que publicamos: suena terrible, porque en algún momento tenemos que vivir la vida, pero duele más escuchar cuando la gente dice “¿Qué me va a venir a decir esta persona si hace esto?” Duele decirlo, pero hay que decirlo.
- Ser radicales hacia una corriente u otra puede ser fatal. Discutir públicamente entre colegas, delata la falta de confianza entre profesionales, y el paciente es el más perjudicado. Si tenemos diferencias, mejor discutirlas en privado, lejos de las redes sociales. El paciente lo agradecerá. Podés leer nuestra nota acerca de la Netiqueta haciendo click aquí
Leyendo todo esto, ¿no te dio ganas
de correr? Finalmente Ludwig Feuerback tenía razón y pensó en nuestros dilemas
de nutricionistas, cuando dijo “Somos lo que comemos”
La ventaja de ser nutricionista
es que podemos enseñar a evitar un montón de enfermedades, de mejorar la
calidad de vida de nuestra gente, de dar las herramientas necesarias para
batallar con una patología. Tenemos la ventaja de guiar a nuestra población a
encontrar los recursos para lograr la salud. Y aunque hayas pensado igual que
yo: “¡Auxilio! Soy Nutricionista” no te olvides que tenés a mano un montón de
conocimiento que el mundo espera obtener, y que lo que hagamos habla mucho más
fuerte que lo que decimos.
Contános si te sirvió la nota.
Escribinos a
comunicación@nutrimetria.com





Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar